¿De verdad leer es aburrido? | Reto de Lectura Intencional 2026

hábitos de lectura

El hábito de lectura no siempre nace de manera natural. Hace un tiempo atrás estaba realizando una labor voluntaria que me obligaron a completar (en otro momento les contaré sobre eso). Todos los días llevaba un libro conmigo. Mi plan era simple: si no tenía clientes, leía.

En una ocasión, una compañera me preguntó qué estaba leyendo. Se lo mostré. Entonces dijo algo que nunca podré olvidar:

—“Llevo más de 20 años sin leer un libro.”

No recuerdo qué más dijo después. Honestamente, me quedé sin palabras. En mi mente era difícil comprender cómo eso era posible. No porque leer sea obligatorio, sino porque para mí siempre ha sido una forma de crecer, de pensar mejor, de expandirme.

En ese momento entendí que el hábito de lectura no es algo automático; es una decisión que se cultiva con el tiempo.

Acepto que hay muchas personas a las que no les gusta leer. Y cuando digo “no les gusta”, reconozco que para algunos puede ser una dificultad real, no simple desinterés. También es cierto que culturalmente no siempre hemos fomentado el hábito de lectura como parte esencial del desarrollo personal.

Pero algo sí creo: el gusto por leer puede cultivarse.

Confieso que una de mis pasiones es leer. Y uno de mis “secretos” para no aburrirme es leer varios libros a la vez. En algunas etapas de mi vida han sido tres simultáneamente.

¿Por qué?

Porque me gusta la variedad. Si un libro exige mucho análisis, puedo alternarlo con uno más narrativo. Si uno es técnico, otro puede ser espiritual o creativo. Esto me permite alimentar mi mente desde distintos ángulos y no depender de un solo ritmo.

Hace un tiempo busqué listas sobre los beneficios de la lectura. Hay muchas. Pero quiero compartirte, sin orden particular, por qué para mí leer es “aburrido”:

  • Adquiero vocabulario.
  • Siempre tengo temas de conversación.
  • Enriquezco mi vida espiritual, personal y profesional.
  • Desarrollar el hábito de lectura transforma la forma en que pensamos y tomamos decisiones.
  • Viajo sin necesidad de boletos.
  • Puedo ayudar a otros a través de lo que aprendo.
  • Se expande mi creatividad.
  • El hábito de lectura no se trata de cantidad, sino de constancia e intención.
  • Encuentro inspiración para continuar.
  • Incluso aporta beneficios a la salud mental.

Si eso es aburrido… entonces necesito más de eso.

Las excusas que más escucho para no desarrollar el hábito de lectura, son:
“Eso es aburrido.”
“No tengo tiempo.”
“Solo lo uso para dormir.”

La realidad es que leer no es una cuestión de tiempo; es una cuestión de prioridad. No necesitas comenzar con un libro complejo o de 600 páginas. Puedes empezar con un tema que realmente te interese. Puedes comenzar con 10 páginas al día. Puedes empezar pequeño.

Diversas investigaciones han demostrado que el hábito de lectura impacta directamente en nuestro cerebro. De hecho, un artículo de National Geographic en Español explica cómo la lectura fortalece la memoria, estimula la empatía y mejora la capacidad de concentración, generando conexiones neuronales que permanecen activas incluso después de cerrar el libro.

Pero empieza.

Porque leer no es acumular páginas.
Es formar criterio.
Es desarrollar pensamiento.
Es ampliar visión.

Y en un mundo saturado de información superficial, necesitamos profundidad más que nunca.

Por eso este año presento el Reto de Lectura Intencional 2026.

No se trata de cantidad.
Se trata de intención.

Doce categorías estratégicas que integran:

Liderazgo • Fe • Tecnología • Desarrollo Personal

Un libro por categoría. Un año para crecer de forma integral.

Si llevas años sin leer, este puede ser tu punto de partida.
Y si ya lees con frecuencia, este reto puede ayudarte a hacerlo con dirección.

Con los años también he aprendido a adaptarme. Hoy leo libros físicos, digitales e incluso audiolibros. Cada formato tiene sus ventajas y desafíos, pero al final lo importante no es el medio, sino el crecimiento que produce.

El deleite está en adquirir conocimiento y, de alguna manera, compartirlo con otros. Desarrollar un hábito de lectura constante no es un lujo; es una herramienta de formación personal y profesional.

A continuación, te comparto algunos de mis libros favoritos. Tal vez encuentres uno que despierte tu curiosidad.

Porque lo verdaderamente aburrido no es leer.

Lo verdaderamente peligroso es dejar de pensar.

¿Te unes?

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